Es gris, querido amigo, toda teoría…

Iniciemos, pues, nuestro camino en dirección a un viaje audaz y espero que lleno de acontecimientos. Por favor ten paciencia cuando mi narrativa te parezca algo caótica o que anda por las ramas: precisamente esas son las cualidades que la hacen verdadera.

… pero es verde el radiante árbol de la vida

Había llegado el momento de hacer un inventario profundo y un análisis detallado del continente y su escena artística; algo que solo podría lograrse ex vivo: con el viaje y no con la lectura. Había estado en América Latina mucho antes. Viajé por Perú y Bolivia durante dos meses en 1979 y durante otros dos meses recorrí, con una mochila, el llamado Gringo Trail en México, Guatemala, Belice y Honduras en 1980, con un marcado interés antropológico y arqueológico, ya que mi compañera de viaje era estudiante de antropología, y yo mismo estudiaba arte y arqueología. Sin embargo, estos nuevos viajes se convirtieron en genuinas expediciones.

“El pequeño Hans salió solo al grande y ancho mundo”

Hänschen klein ging allein in die weite Welt hinein… es la primera línea de una popular canción infantil compuesta por el alemán Franz Wiedemann en 1860. La melodía también es conocida por la canción de cuna inglesa “Lightly Row”.

¿Acaso me entraron dudas o aprehensiones cuando empecé la megatarea de construir una colección? No. Nunca. A decir verdad, me ocurrió todo lo contrario. Tenía miles de preguntas que hacerle a Raimundo y todo el mundo, y un entusiasmo abrumador que se extendía a mi entorno inmediato, a mis empleadores y a mis colegas, y que fue creciendo exponencialmente cuanto más me involucraba con Latinoamérica. Estaba absolutamente emocionado y consideraba un privilegio el poder ayudar a descubrir y a desarrollar algo nuevo. Aunque la Colección Daros Latinamerica era una sociedad anónima bajo la ley suiza, para mí, como ideador, siempre fue una aventura, un designio, un proyecto. En realidad, resultó una ventaja no verme “plagado de recelos” y quedar así libre de obstáculos en mis encuentros directos con los artistas y sus obras. ¡Sin duda ya había de sobra que hacerle frente!

Libre como un ave

Se me dio total libertad para planificar y realizar mis viajes, tanto en términos de frecuencia como de secuencia. Además, los parámetros establecidos para comprar arte —y, de hecho, todas las prioridades— quedaron bajo mi criterio exclusivo. Podía comprar mucho o nada, según fuese el caso. Disfrutaba de la completa confianza de mis superiores y no estaba comprometido con nadie más en este mundo. No tenía que estar a la altura de la agenda de nadie; ni siquiera de la mía si las circunstancias me obligaban a reajustar mis prioridades. Era independiente en el más alto grado posible y totalmente flexible para hacer lo que me pareciera razonable en cada ocasión. Mi único punto de referencia era la “calidad”, tal y como lo definía y discernía yo mismo – entraré en mayores detalles al respecto más adelante. En un inicio, la idea era ir construyendo la colección durante los primeros diez años y luego proceder desde allí; pero los sucesos se fueron dando de forma mucho más rápida de lo previsto…

Para darte una impresión más vívida, aquí abajo te ofrezco las notas de un viaje que hice en septiembre y octubre de 2000 desde San Diego, California —a través de varias paradas— hasta São Paulo:

Cuaderno de viaje: San Diego – Minneapolis – Montreal – Salvador de Bahia –  Río de Janeiro – São Paulo  

22 de septiembre al 12 de octubre de 2000

San Diego:

Visita a la inauguración de la muestra “Ultrabarroco. Aspectos del arte post-latinoamericano” en el Museum of Contemporary Art, La Jolla, San Diego. La exposición recorrerá los EEUU en los próximos años y contribuirá a la comprensión actual del arte de Latinoamérica (curadora: Elizabeth Armstrong, La Jolla). La mayoría de los 15 artistas representados ya está posicionada en la agenda internacional o a punto de serlo. Sin embargo, ello no ha mejorado ni sus trabajos, ni la exposición. Un poco forzada; buena en algunas partes. Demasiado limpia en el sentido estadounidense; en general, carece de espíritu. Encuentro con Alfredo Jaar y la artista brasileña Lia Menna Bareto (Porto Alegre), que trabaja mucho con muñecas.

Minneapolis:

“Fotografía conceptual de Cuba”: 11 artistas fotógrafos cubanos exhiben obras en pARTs, galería alternativa semi-orientada al lucro (curadora: Cristina Vives, La Habana). El director de la galería, Vance Gellert, no está en los mejores términos con las estancadas aguas provincianas de los Estados Unidos. La exposición está bien montada; es evidente que las obras tienden hacia la fotografía conceptual europea.

Walker Art Center: una intensa conversación con Cathy Halbreich, directora, y un recorrido por el museo juntos. Excelente impresión; bastante más fresco y vital que los museos de Nueva York; interesantes adquisiciones internacionales en los últimos años. Herzog & de Meuron son los arquitectos de la extensión aquí también. Buen socio potencial para el futuro.

Montreal:

Inauguración de la Bienal del Centre International d’Art Contemporain en Montreal; discusión con Claude Gosselin (director), Orlando Brito (curador español) y Martha Langford (curadora de fotografía canadiense)Es lamentable que, debido a recortes financieros, la exposición resulta menos extensa e internacional de lo originalmente planeado y, por lo tanto, de mera importancia regional.

Salvador de Bahia:

Museu de Arte Moderna da Bahia; reunión con su director, Heitor Reis. Museo bien administrado en edificios históricos frente al mar. Exposición excelente con obras de Antonio Dias, uno de los principales artistas brasileños contemporáneos. Vernissage en la galería Paulo Darzé con obras de A. Dias. Encuentro con Mario Cravo, un destacado artista local. Visita al estudio de su hijo, Mario Cravo Neto, uno de los mejores fotógrafos latinoamericanos. Queremos comprar unas 30 de sus fotos recientes en blanco y negro, todas de 1 x 1 metro: imágenes de Salvador, con frecuencia de carácter simbólico.

Río de Janeiro:

Visita al Museu de Arte Contemporânea en Niterói, un edificio en forma de OVNI diseñado por el arquitecto Niemeyer y en verdad inadecuado para exposiciones de cualquier tipo.

Visita de estudio a Fernanda Gomes, que trabaja mucho con materiales efímeros (cabello, papel) y crea obras idiosincrásicas y formalmente consistentes; estudio encantador con numerosos objetos; todos en marrones, blancos y grises.

Reunión con Miguel Rio Branco, que nos informa sobre sus últimos proyectos expositivos.

Visita de estudio a Beatriz Milhazes, una joven artista que trabaja con motivos ornamentales. No nos convencen ni sus pocas obras ni sus publicaciones.

Visita de estudio a Nelson Leirner, uno de los grandes señores del arte brasileño contemporáneo, que ha creado arte políticamente motivado durante toda su vida y cuyo estilo varía entre Fluxus, arte objetual y Pop, dando vida a obras ingeniosas o sarcásticas. Arte que sigue muy fresco.

Visita de estudio a Rosângela Rennó, una fotógrafa con un enfoque conceptual y que ha tratado el tema de la “memoria” de una manera clara y lúcida, como pocos en América Latina. Grupos marginados como prisioneros adquieren una presencia nueva en sus obras, brillantemente realizadas.

Cena en casa de Frances Marinho, esposa de un magnate de los medios, en honor a la directora del New Museum de NY, Lisa Phillips, quien se encuentra en Río para la exposición de Cildo Meireles. 

Visita a las salas de exposiciones del Centro Hélio Oiticica; una charla amistosa e informativa con el actual director, Paulo Sergio Duarte, distinguido experto de la escena político-cultural.

Visita de estudio a Waltercio Caldas, un artista de excepcional sensibilidad y marcada conciencia política; miramos algunos libros de artista y sostuvimos una charla extensa y gratificante sobre arte.

Viaje lateral a SP para una cena con el coleccionista José Olympio. Ahí nos encontramos con Gilberto Chateaubriand, el decano del coleccionismo brasileño, que sigue siendo el primero en comprar cualquier cosa; es amistoso, astuto e ingenioso. Adriana Varejão parece más un querubín de pelo rizado que una pintora seriamente involucrada. La seguiremos con ojo crítico; en todo caso, no nos convenció su exposición reciente en Camargo Vilaça.

Visita de estudio a Iole de Freitas, quien nos convenció con una instalación en el Centro Oiticica.

Casa França-Brasil y Paço Imperial están actualmente cerrados por montaje. Pero el Museu de Arte Moderna inauguró una importante exposición de Cildo Meireles, que muestra sus instalaciones de gran formato juntas por primera vez. Todos están impresionados y nosotros también. Lo seguiremos.

Visita de estudio a José Damasceno: un artista muy joven y dinámico con una amplia gama de enfoques y estilos expresivos. Definitivamente lo seguiremos.

Almuerzo donde Marc Pottier, un diplomático francés, junto con todos los artistas (incluido Carlos Vergara), la galerista Mary Sabattino de Nueva York, varios curadores brasileños y también Tunga, a quien fuimos a visitar en su casa después. Diluviando afuera, conversamos con él y su esposa durante largas horas sobre el arte y la vida: su tema. 

Visita de estudio en el espacio colectivo “Ágora“: Marcos Chaves, muy simpático, no excesivamente estructurado; Eduardo Coimbra y Raul Mourão están algo amarrados conceptualmente en su trabajo fotográfico; Tatiana Grinberg arenga sobre su magra obra; Carlos Bevilaqua es interesante, con objetos idiosincrásicos y filosóficamente trascendentales en metal, vidrio y globos.

São Paulo:

Visita de estudio a Nuno Ramos: cúmulos de materiales potentes en una nave industrial; furiosos y pomposos; se benefician de las explicaciones del artista. Ramos es audaz en su trabajo y piensa en grande, desafiando y fatigando la belleza.

Casa Triangulo, una galería comercial, no nos convence.

Lo mismo sucede con nuestra posterior visita a Waldirley Dias Nunes; sus pequeñas pinturas, sin embargo, se venden bien.

Unas cuantas visitas a la Galería Camargo Vilaça nos familiarizan, entre otras, con las obras de artistas que actualmente no están en la ciudad.

Dos conversaciones con Ivo Mesquita, el exdirector artístico designado de la Bienal de São Paulo, son políticamente esclarecedoras. Aprendemos sobre intrigas y maquinaciones en la gestión de la Bienal que han llevado al cese actual de sus preparativos.

Visita al Museu de Arte Moderna; encuentro con su director, Taddeu Chiarelli (conoce muy bien las regiones brasileñas) y la curadora Rejane Cintrão (muy versada en la nueva fotografía), así como con su ágil presidenta, Milu Villela. Un museo bien administrado y confiable; el mejor espacio en São Paulo.

Visita a la Pinacoteca do Estado: Nos impacta la mala calidad de las obras y su salvaje aglomeración y agregación: una casa de horrores.

Vernissage en Luisa Strina, que expone a la australiana Tracey Moffatt.

Visita del estudio a Jac Leirner: No encontramos muchas ideas nuevas, aparte de las tarjetas acumuladas y pegatinas.

Visita a la Galería Brito Cimino (y más tarde también a su casa): una galería joven que hay que tener en cuenta; en vías de expansión.

Visita de estudio a Leda Catunda + esposo: Salimos de su casa estéticamente descompuestos.

Visita de estudio a Edgard de Souza; trabajos plásticos interesantes y ultrasensibles; puesto que su producción es pequeña y no encontramos trabajos importantes, lo vigilaremos.

Visita de estudio a Raquel Garbelotti, una artista muy joven que trabaja mucho con modelos arquitectónicos. Si se concentra más, podremos esperar excelentes trabajos.

Visitas a galerías: Thomas Cohn, que ya es un anciano cansado, en un tiempo fue el pionero entre los jóvenes mediadores del arte brasileño. Luisa Strina nos lleva a su casa, donde vemos una serie de obras importantes que no nos importaría poseer. Baro Senna: hojeamos amablemente los dossiers.

Deambulamos por la Galería André Millan, que representa a Tunga, y por el Gabinete de Arte Raquel Arnaud, que fue pionera en lidiar con la obra de Schendel, trabajos constructivos y muchos otros. Visita a la Oficina Cultural de Andrade, sala de exposiciones no profesional; visita al MASP, exposición “Freud en Brasil”, así como a la Colección Assis Chateaubriand: maestros antiguos, colección decente de obras francesas. Finis.

  1. Hans, que joven te ves en la fotografia, con esos pelos y esa barba estas muy guapo.
    Me encanto tu relación de la agenda, yo que soy poco sociable, casi autista, aprendí mucho de tu relato sobre tus visitas. Viajes largos en cuanto a territorio, tiempo y conocimiento. Que lindo tener la oportunidad de aprender las diversas formas de hacer arte y discutirlo con los artistas que lo hacen.
    Los museos los conozco, algunos artistas que mencionas y alguna que otra galería, pero disfrute de tu reseña frontal y honesta. Que lindo tener la libertad incondicional para moverte y tomar el tiempo necesario para decidir donde comenzar la colección y con que artistas. Estoy disfrutando mucho tu blog.

  2. Muy interesante el método de trabajo como lo comenta María Belén Sáenz de Ibarra, aunque sigo pensando que sin dejar a un lado el contacto directo con los artistas el cual es sumamente importante, las ferias de arte posibilitan también ampliar el conocimiento de artistas, sobre todo aquellos que no viven en las ciudades importantes o dentro de los circuitos artísticos.

  3. Esta metodología de trabajo enseña el placer de trabajar directamente con los artistas y sus modos de hacer y pensar, para que sea ello el centro y eje de una politica para el arte ( adquirir una colección, estructurar un programa de exhibiciones o comisiones, la politica publica, el diseño de un proyecto…). Y es que hoy en día parece estarse abandonando esta costumbre, para olvidarnos de cosas esenciales como esta en el barullo de lo que hoy naturalizan las ferias de arte como comprar en stands entre fiestas y actividades sociales y culturales en donde los coleccionistas, compradores, galeriatas, curadores y directores de instituciones se ocupan tanto.
    Muy bello el pichon de viajero.

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