Pensamiento aplicado: los hermanos Capote

Iván Capote (nace en 1973, en Pinar del Río, Cuba, y vive y trabaja en La Habana) + Yoan Capote (nace en 1977, en Pinar del Río, Cuba, y vive y trabaja en La Habana)

Admito que nunca he conseguido mantener claramente distinguidos a los hermanos Iván y Yoan Capote, aunque no sean gemelos, sino dos personalidades y artistas diferentes, cada uno con su propio corpus significativo. Sin embargo, estoy condenado a fracasar en el intento de hacerles justicia a cada uno aquí, así que espero me perdonen por haberme tomado la libertad de abordarlos de forma conjunta.

Cuando conocí por primera vez a ambos hermanos Capote —que aparecen juntos con frecuencia, tanto en contextos personales como artísticos, hará unos veinte años en La Habana – me di cuenta de lo “aterrizados” que son. Funcionan con fluidez. Se sostienen en sí mismos; se muestran muy ecuánimes, como si nada ni nadie pudiera alterarlos. Pero, cuidado, ¡no se dejen engañar por su plácido exterior! Reservados y sin la menor inclinación a la histeria, son observadores silenciosos y muy alertas a su entorno; no se pierden absolutamente nada. Y están conscientes de su calidad; no necesitan ostentar. Su elegante agudeza mental, pensamiento perspicaz, ingenio y humor travieso sólo van haciéndose evidentes a medida que uno los va conociendo más de cerca. 

Iván Capote, Dislexia, 2003, acrílico sobre lienzo, 200 x 140 x 3,5 cm, Cortesía: Daros Latinamerica Collection, Zürich

Raíces cubanas, éxito internacional 

Cuba, con su historia, cultura, idiosincrasias nacionales y, por supuesto, el “surrealismo vivido” que maduró a lo largo de décadas con todas las grotescas y paradójicas implicaciones que sólo pueden evolucionar en un régimen militar del trópico: todo esto forma la reserva creativa de su arte. Por un lado, los hermanos Capote están profundamente arraigados en el suelo cubano: es inconcebible que su arte prospere en otra parte. Por otro lado, a inicios de este milenio lograron dejar atrás sus fronteras locales y regionales para crear obras de importancia general y universal, que pueden entenderse en todas partes. Esto se debe, sobre todo, a su marcado existencialismo y a su hondo interés por la condición humana: la base y el punto de partida de su arte.

Estilo contra censura

Los hermanos Capote ven el arte como una forma de comunicación, tanto en un sentido ideal como en la posibilidad del fracaso. Uno de sus dispositivos estilísticos más importantes es la poesía visual. La constitución, estética y significado de las palabras mismas y sus posibles sutilezas juegan un papel fundamental en la obra de estos artistas. Su “conceptualismo lúdico” hace un uso profuso de la metáfora, que además los ayuda a despistar a la omnipresente censura del Estado. Sus obras rebosan de complejos niveles de significados superpuestos y de alusiones simbólicas y concretas, que sólo son por entero accesibles a aquellos capaces de descifrar todo el trasfondo. A la vez, las obras de los Capote siempre proporcionan suficiente claridad para que los no iniciados también encuentren plena satisfacción y comprendan el mensaje central de las obras.

Yoan Capote, Voluntad de poder, 2006, bronce, 280 x 165 x 65 cm, Cortesía: Daros Latinamerica Collection, Zürich

Con una postura en apariencia despreocupada y tranquila, los Capote procesan el variado material ilustrativo que la grotesca vida cotidiana en Cuba les ofrece en abundancia. Al hacerlo, reflexionan artísticamente sobre las condiciones de todas nuestras vidas. Con humor, ingenio e ironía, nos presentan sus ideas mediante un flujo constante y perpetuo de ejercicios mentales. 

www.ivan-capote.com

www.yoan-capote.com

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