Teresa Margolles & Teresa Serrano

Hoy te presento a dos mujeres destacadas en el panorama artístico del México contemporáneo: Teresa Margolles y Teresa Serrano. Ambas producen un arte muy expresivo. Ambas son exuberantes torbellinos de energía en el «mundo real». Y sin duda requieren de esta energía, ya que se dedican a combatir los males más flagrantes; son a la vez, artistas y defensoras del bien. De formas muy distintas –y cada una con méritos propios– se han convertido en narradoras de la violencia que no solo impera en el escenario de las pandillas y las drogas en México, sino que también flagela a los civiles, y en particular a las mujeres.

Teresa Margolles (nace en 1963, en Culiacán, Sinaloa, México, y vive y trabaja en España y México)

Realismo abstracto

“Mi denuncia va dirigida a una sociedad en la que la violencia ya es casi una costumbre y la insensibilidad al dolor, la falta de solidaridad y la tendencia al individualismo están en aumento”. (Teresa Margolles, 2003)

Un logro inestimable de Teresa Margolles es haber puesto, con sus obras de arte, las dolencias de la sociedad sobre la mesa; dolencias muy difíciles de digerir. Graduada de medicina forense, Margolles se concentró desde un principio en la existencia y las manifestaciones de los cadáveres. Primero eran cadáveres de caballos y luego, en la década de 1990, junto al colectivo de artistas Semefo (Servicio Mexicano Forense), exploró las posibilidades que los cadáveres tenían para el arte. Este es un tema tabú, sin duda, pero para ponerlo en perspectiva debemos tener en cuenta que la muerte siempre ha jugado un papel más importante en la cultura mexicana que en otras culturas alrededor del mundo. La mexicana, por lo tanto, tiene menos reservas y más experiencia en lidiar con la muerte en todos los niveles.

Proyecto de Parque Infantil, 1995/2003, Feto de caballo embalsamado, hierro, 80 x 47 x 85 cm

¿Cómo se puede plantear la violencia en el arte sin individualizarla? Esta es una pregunta que Teresa Margolles lleva mucho tiempo haciéndose con intensidad. A lo largo de los años, pasó de una factura artística bastante inmediata a la abstracción, aunque sigue empleando elementos concretos de la muerte. Por ejemplo, hace que el espectador atraviese una niebla generada por el agua que se usó para lavar cadáveres de indigentes. Con tales dispositivos artísticos busca inquietar profundamente al espectador y así generar una receptividad hacia las dimensiones psicológicas y sociales de los problemas que aborda. En este sentido, en sus declaraciones estéticas también ha transgredido tabúes artísticos y humanos para desafiar las convenciones imperantes e intentar acercarse a lo indecible.

Uno de sus temas es la brutal realidad de la vida cotidiana, la violencia excesiva que a lo largo de los años se ha convertido en una deplorable práctica común, como es el caso en los incontables feminicidios en Ciudad Juárez, en el norte fronterizo de México. Teresa Margolles pretende, al menos a medias, traducir todo esto en su arte, lo que implica un camino pedregoso que requiere el máximo grado de concentración para no caer en clichés y no apartarse de la ética y el respeto que le debe a quienes le proporcionan la evidencia, por así decirlo. La artista también debe cuidar su salud mental bajo la carga psicológica de lidiar con toda esta inmunda maldad. Qué fácil les resulta a algunos críticos amonestar a la artista desde sus cómodas poltronas, por «explotar» su tema de forma ilegítima. Me encantaría que esos criticones expusieran sus propias ideas sobre cómo representar estos problemas. 

Teresa Serrano, Ciudad de México, 2015

Teresa Serrano (nace en 1936 en Ciudad de México, y vive y trabaja en la Ciudad de México)

Cuando conocí a Teresa Serrano a inicios de este milenio en su hermoso apartamento neoyorquino en el centro de Soho, en realidad estaba visitando a su compañero de vida, el artista argentino Miguel Ángel Ríos. Poco a poco, Teresa me fue revelando que ella también sabía hacer arte. A lo largo de los años, me iba presentando más de sus creaciones, hasta el día en que los visité en Ciudad de México y la pareja me mostró sus recientes trabajos en video. Compré varios para la Colección Daros Latinamerica ese día; sin embargo, esa vez escogí solo videos de Teresa.

Siempre he visto a Teresa y a Miguel muy comprometidos políticamente y defendiendo con pasión los intereses del arte. Con frecuencia se rodean de otros artistas, en su mayoría jóvenes. Hemos hablado mucho sobre eventos globales, pero ambos también suelen aplicar la gran visión general al contexto mexicano.

Teresa Serrano llegó al arte relativamente tarde. Después de ser esposa y madre en México, se mudó a Nueva York en 1982, ciudad que en aquel entonces estaba en el apogeo del arte. Poco a poco fue acumulando impresiones y experiencias artísticas que la llevaron al videoarte a mediados de los noventa. En mi opinión, se ha destacado más en este medio que en ningún otro, con el que ha desarrollado una poderosa singularidad. Tampoco se detiene ante otros medios o tecnologías, siempre y cuando le brinden la promesa de materializar sus propias ideas de forma adecuada. En cuanto al estilo, sus obras son muy heterogéneas. Sin embargo, es notable cómo siempre logra que posean una apariencia fresca y juvenil que contradice la edad de la artista.

Lo que más me fascina de videos como «Piñata» (2003) y «Restraint» (2006) o de su película «Boca de Tabla» (2007) es la manera elegante, sutil y digna que tiene Teresa Serrano de manejar artísticamente obsesiones psicopatológicas y en extremo brutales. Ya sea que se trate de las obsesiones de lujo de damas provenientes de la clase media alta de México o de recrear las fantasías violentas y destructivas que hombres profundamente trastornados infligen a mujeres jóvenes, torturándolas a lo largo de muchos años –hasta matarlas– en Ciudad Juárez y sus alrededores, la sutil empatía de Teresa Serrano nos lleva al lugar preciso donde captamos el horror sin que lo exponga de forma directa.

Blown mold, 2012, Vidrio, 80 x 150 x 50 cm, Fotografía: Peter Schälchli, Zürich, Cortesía: Daros Latinamerica Collection, Zürich

Teresa Serrano también se preocupa por las limitaciones y peligros inmanentes al sistema. Apunta directo al corazón de las amenazas originadas por las religiones que nos gobiernan e influyen a todos, y las desacredita con humor grácil y mano ligera. En «Blown Molds» (Moldes soplados, 2012), por ejemplo, una mitra de obispo se exhibe en una vitrina junto con otros tres tocados clericales. Pero estos antiguos símbolos de nuestra cultura cristiana están hechos de vidrio y son transparentes. Así, Serrano ironiza sobre los hábitos –con frecuencia opacos y sombríos– de nuestros dignatarios cristianos. Al mismo tiempo, estos artefactos de vidrio sirven como metáforas de la fragilidad real de todo aquel que en nuestro mundo viste esos símbolos de trascendencia.

www.teresaserrano.com

  1. Querido Hans, mi intención en el arte ha sido llegar a la mente y el corazón del que lo mira, tú incondicional apoyo me hizo sentir que si llegue a ti. Tú me diste un lugar en este difícil pero interesante, retador medio. Mi agradecimiento eterno.
    Estamos viviendo momentos muy terribles, donde un virus amenaza a la humanidad. No es una guerra de países, es una amenaza provocada por nosotros mismos, por sentirnos dioses. Me siento abrumada, no por miedo a morir porque a mi edad no se le teme a la muerte, se le espera. Ver morir a varias personas en mi entorno, solas, sin ayuda, recorriendo hospitales porque no hay espacio, momentos muy dolorosos, en un Mexico que se muere a diario por violencia y ahora por el virus.
    No quiero llorar pero las lagrimas salen de mis ojos como dos rios que corren sin parar.
    Mis palabras se niegan a salir de mi boca y mis cuerdas vocales son como cuerdas de guitarra a punto de reventar.
    Necesito el sol y esta nublado. Hay una nube gris estacionada en mi cabeza.
    Días aciagos.
    Gracias por tus palabras, por lo menos hoy hiciste que saliera el sol mientras te leía.

      1. Maravillosas palabras Teresa, una suerte haberte conocido junto a Hans en Sao Paulo. Entonces pude conocer más sobre tu obra gracias a la Colección Daros Latinamerica. Gracias por poner en común a estas dos ARTISTAS.

  2. Hay dos obras de estas dos increíbles artistas que que me dejaron sin alientos . La Obra de Teresa Margolles Instalación at MoMA PS1: Un cuarto en donde tuve que atravesar por una niebla producida por el agua que usan para lavar los cadaveres .Una critica al White Cube – Muerte, una obra fuera de serie! Teresa Serrano: La Piñata ( Exhibida en varios Museos ,LACMA – FAMH)
    pasaron los años y sigo sintiendo los golpes dentro de mi
    mente . Una obra espelunante -contemporánea e crítica . Pero las siguen matando !!

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