Tres arquitectos

No es nada inusual que muchos artistas latinoamericanos del siglo XX se hayan formado como arquitectos, ya sea por la falta de escuelas de arte en algunas regiones o por una genuina intención de crear arquitecturas reales para ganarse la vida. La idea de fabricar sus propios mundos arquitectónicos —ensoñaciones 100% ficticias— pudo atraer a jóvenes arquitectos al cosmos de las artes visuales, para así poder dar rienda suelta a sus creaciones poéticas, sociales, políticas y simbólicas, sin ninguna restricción externa.

Luis Fernando Benedit (1937-2011)

No tuve el privilegio de conocer a Luis Fernando Benedit —un experimentador de corazón— hasta poco después del cambio de siglo, cuando ya era un caballero maduro. Siempre elegante, impecable y sofisticado, ¡no parecía el creador de las obras estrafalarias de su juventud!

Ingeniero, visionario y soñador utópico, era un hombre muy adelantado a su tiempo y felizmente despreocupado por categorías estilísticas y similares. Era un fabuloso ilustrador, diseñador y dibujante que analizaba la naturaleza, diseccionándola en sus dibujos técnicos de construcción. Y lo hacía sin intenciones moralizadoras, sino de forma ingeniosa y juguetona, señalando las confluencias entre la naturaleza, la alta tecnología y la arquitectura. Su cangrejo tiene el atractivo visual del dibujo de un arquitecto revolucionario de la Francia de fines del siglo XVIII….

Sus “Biotrones” de plexiglás también son insuperables: hábitats —y receptáculos para la observación “científica”— de arañas, caracoles, plantas, peces o cucarachas, creados hacia 1970, mucho antes de que tales materiales se asociaran con el repertorio del arte. El cosmos artístico de Benedit se extiende desde Víctor Grippo, su compatriota y coetáneo (un químico de oficio al que también le gustaba trabajar con materiales orgánicos), hasta Joseph Kosuth, el artista conceptual estadounidense nacido en 1945 y quien, al igual que Benedit, analizaba la plétora de posibles manifestaciones en el arte.

Horacio Zabala (nació en 1943 y reside en Buenos Aires)

Horacio Zabala, Revisar/Censurar, 1974, 5 partes, Tinta sobre mapas imprimidos, 21,5 x 15 cm cada una, Colección Daros-Latinamerica, Zürich, Fotografía: Peter Schälchli

Asimismo, a inicios de la década de 1970, el arquitecto argentino Horacio Zabala creó varias de sus obras principales, con las que surgió como un conceptualista política y estéticamente avanzado. Me refiero a sus arquitecturas carcelarias —que al principio se asociaban al arte como un sistema cerrado y a la vez apuntaban a la dictadura militar desde el golpe de Estado en 1976— y en sus mapas político-geográficos de América Latina. Con una agudeza analítica y un interés persistente por los medios de comunicación y sus diversos contextos estéticos, sociales y políticos, Zabala —el artista-arquitecto, diseñador, curador, publicista y teórico— es una de las figuras más interesantes del panorama artístico en Argentina. Su trabajo aún no se ha reconocido y documentado de forma exhaustiva precisamente porque se dedicó a tantas disciplinas a lo largo de su vida. Ello sin duda se exacerbó por haber vivido más de 20 años en Europa: Roma (a partir de 1976), Viena (a partir de 1984) y Ginebra (1991-1998).

www.horaciozabala.com.ar

Milton Machado (nació en 1947 y reside en Río de Janeiro)

Milton Machado, Cheiro da Corte, 1976, De la serie “Desenhos raivosos”, Tinta y acuarela sobre papel, 30 x 34,4 cm, Colección Daros Latinamerica, Zürich, Fotografía: Peter Schälchli

El artista brasileño Milton Machado es otro arquitecto con grandes facultades para el diseño. También se pasó muchos años en Europa antes de volver a Río de Janeiro. Además de objetos, videos, instalaciones y esculturas arquitectónicas, su arte se centra en el dibujo, que lo ha acompañado desde siempre. Más que ningún otro medio, sus dibujos sirven para condensar y concretar unas fantasías profundamente innatas. La crítica social y política se manifestó desde sus primeros dibujos en torno a la dictadura militar. En estas obras de los años 70, dirige su ingenioso e implacable sarcasmo a las condiciones políticas que imperaban en la época y a los propios detentores del poder. Ya sea en sus “caprichos” —inspirados en los del pintor veneciano del primer Renacimiento, Vittore Carpaccio— o en sus utopías urbanas, las paráfrasis arquitectónicas de Machado fluctúan entre el pasado y la ciencia ficción; entre lo racional y lo absurdo. Impresionan por su carácter lúdico y sui generis. Son como obsesiones y mitologías privadas que emergen de un absoluto encubrimiento y con un simbolismo que, si acaso se nos revela, lo va haciendo poco a poco.

www.nararoesler.com.br/artists/52-milton-machado

www.daros-latinamerica.net/artist/milton-machado

  1. Notable reseña. En verdad Luis Fernando Benedit fue pionero en el campo de la vertiente arte y naturaleza y como el alguna vez me lo comento el primer artista en inaugurar el programa de exhibiciones Projects en el MoMA de NY. En verdad un artista de alto Valor.

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